dilluns, 2 de juliol de 2012

Con la comida no se juega


Pues bien, resulta que ahora se puede invertir en todo, desde apostar sobre la muerte de un jubilado hasta el precio que alcanzará el trigo. Lo primero es fuerte pero lo segundo lo es igual o más. Funciona más o menos así: Se apuesta por el precio máximo que alcanzará un alimento, el agricultor lo puede vender a una gran corporación al precio especulado o esperarse a venderlo al precio que tendrá en el momento de recoger el género. Es muy sencillo, empresas que compran alimento a precio muy bajo cuando hay excedentes y venderlo al precio que les convenga cuando haya escasez.
Sí, ya se ha creado una nueva burbuja que es posible que nos saque de la crisis. esta vez no se especula sobre la vivienda sino sobre la comida y la vida de las personas. Qué buenos son!